Un equipo de anestesia "intenta" sedar a un gato. Fijaros en la reacción del chico que lo está sujetando una vez que lo meten en el transportín... Lo mejor: la multitud!!! Ni que fuese una LIGRESA... Ains, novatillos. Eso unas gotitas de ketamina en la cara, se lame y duerme como un bebé!!! jajaja.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario